Visite solamente lugares de compra que cumplan con las medidas higiénicas necesarias para la venta de alimentos.
Observe las condiciones en que se mantienen las aves que están a la venta.
Compre aves cuyo aspecto sea saludable.
Lávese las manos antes y después de manipular los alimentos.
Lave bien los utensilios de cocina usados para la preparación de los alimentos.
Cocine adecuadamente los productos avícolas.
Consuma alimentos sólo en lugares higiénicos.
Cuando sea posible, observe que los procesos de preparación y manejo de los alimentos sean los adecuados.
Consuma solamente carne de ave que esté bien cocinada (sin partes rosadas).
Esté alerta ante signos clínicos como edemas, plumaje erizado, diarrea, signos nerviosos y muerte súbita, entre otros.
Ante la sospecha de alguna enfermedad en las aves, avise a las autoridades competentes de forma inmediata.
Nos permita el acceso a personas ajenas a la granja, para evitar que entren en contacto con sus aves.
Mantenga sus aves encerradas para alejarlas del riesgo por contacto con aves migratorias.
Lávese las manos con jabón desinfectante después de manipular aves.
Mantenga limpio el entorno de la granja y elimine las malas hierbas para evitar la presencia de pájaros y roedores.
Cuide la calidad del agua y el alimento de las aves, así como el lugar donde éstos son consumidos.